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Las bolsas de valores

Cambios de Dirección

En la mayoría de los casos cuando se va a producir un cambio de tendencia se forma un área, que se reconoce como una figura de cambio de dirección. Cuanto mayor sea la fluctuación del precio dentro de ella, cuanto más tarde en formarse y cuanto más volumen tenga mayores implicaciones tendrá.

Esta claro que un cambio de dirección no puede formarse en un día, es imposible, existe la figura " de vuelta en un día" (que ya veremos), que puede indicar una señal de agotamiento y es posible que los días venideros impliquen un descenso o ascenso de las cotizaciones, dependiendo hacía donde se de la vuelta. Algunas de estas figuras se pueden formar en días, pero lo más frecuente es que tarden semanas.

Cabeza y hombros.

La formación de cabeza y hombros es muy común y con seguridad la más fiable de las señales de un cambio de dirección, consta de un hombro izquierdo, una cabeza y un hombro derecho, se llama así por la apariencia con una cabeza y hombros que forma el gráfico de cotizaciones.

El hombro izquierdo se forma con un avance amplio en la cotización del valor, seguido de un retroceso que puede incluso llevar la cotización al nivel al que empezó el avance, en el avance el volumen es muy grande mientras que en el retroceso es mucho menor.

Tras este retroceso se inicia un nuevo avance que llega a un máximo mayor que el anterior, el techo del hombro izquierdo, seguida de otro retroceso que puede llevar los precios a un nivel cercano al nivel más bajo del proceso anterior. De nuevo el volumen en la subida es muy importante, siendo menor en el retroceso. Esta es la cabeza.

Un tercer avance de volumen mucho menor que los anteriores, tanto en la formación del hombro izquierdo como de la cabeza, y que lleva el máximo hasta un precio por debajo del techo de la cabeza.

Para finalizar un retroceso a través de la "línea clavicular" trazada uniendo los mínimos de los hombros y la cabeza y un cierre por debajo de esa línea por al menos un 3% del precio de mercado de la acción, para confirmar la ruptura.

Una vez rota la "línea clavicular" podemos asegurar sin temor a equivocarnos que se producirá un avance continuado en la dirección en la que se rompió está. Una Cabeza y Hombros que no funciona es una advertencia y deberá andarse con mucho ojo ya que se acerca un giro.

La formación Cabeza y Hombros no tiene porque ser simétrica, aunque normalmente lo es, la línea clavicular puede estar inclinada hacía arriba o hacía abajo, la única restricción es que el suelo del hombro derecho debe estar por debajo del techo del hombro izquierdo de forma apreciable.

Tras la penetración de la línea clavicular suele haber un aumento del volumen de actividad y frecuentemente aparece una corrección o retroceso, (pull back), que vuelve a llevar las cotizaciones al nivel de la línea clavicular que rara vez volverá a atravesar, será el último suspiro, para después continuar el camino emprendido con mucha fuerza y un alto volumen de actividad. El que se produzca esta última recuperación o no depende de las condiciones del mercado en ese momento.

Por ultimo veamos la amplitud del movimiento, medimos la distancia en puntos desde el techo de la cabeza a la línea clavicular que trazamos y midamos esa misma distancia desde el punto en que se rompió la línea hacia el sentido en que se penetró. El nivel de precio marcado es el objetivo probable al que deberán llegar los precios en el futuro.

Recordemos por último que hay tanto suelos Cabeza y Hombros como techos con consecuencias similares.

Las consecuencias en líneas generales son las mismas sin embargo tienen unas características diferentes que comentamos a continuación.

El volumen de actividad alcanzado en la formación de la cabeza no alcanza el que se obtuvo en el hombro izquierdo, sin embargo en la recuperación de la cabeza el volumen es mucho mayor que la recuperación del hombro izquierdo.

En el momento de la confirmación de la ruptura el volumen de actividad alcanza unas cotas muy altas, mayores que en la ruptura de la línea clavicular a la baja.

Techos y Suelos redondeados.

Los giros redondeados muestran simplemente un cambio gradual y progresivo en la dirección de la tendencia. Si las compras son mayores que las ventas durante una temporada el precio de las acciones ira subiendo gradualmente por el contrario si las ventas son mayores el giro se ira formando hacía abajo. Estos cambios se producen siempre con niveles de oferta y demanda parecidos, es decir la diferencia entre los que compran y los que venden no es muy grande. Nuestro cuadro será largo en el tiempo con tendencia a redondearse.

Los suelos redondeados se llaman cuencos y los techos redondeados, cuencos invertidos, esta claro que es por la forma que muestran en el gráfico. Los suelos redondeados se suelen dar en acciones de precio bajo, mientras que los techos redondeados se dan con más frecuencia en las acciones de precio alto.

El volumen es de nuevo un aspecto a tener en cuenta, en los suelos redondeados el volumen al inicio es importante para ir decreciendo poco a poco mientras la línea de tendencia se va haciendo más horizontal, a medida que la curva empieza a inclinarse hacía arriba el volumen vuelve a aumentar. El volumen se acelera con la tendencia. Los extremos de las líneas de volumen dibujaran un cuenco casi igual al que dibujan los precios.

El volumen en los techos redondeados no es tan claro como en el de los suelos, es propenso a ser bastante alta e irregular durante toda la formación de la figura y por desgracia no existe una regla fiable para este tipo de gráficos.

Triángulos Simétricos.

El triángulo se forma por variaciones de precios cada vez menores, es decir cada alza no supera el máximo de la anterior y cada retroceso es más alto que el suelo anterior. Así se forma un triángulo simétrico. La parte superior del triángulo está inclinada hacía abajo y la parte inferior está orientada hacia arriba.

A medida que los precios se acercan al vértice el volumen se va haciendo cada vez menor hasta alcanzar un volumen excesivamente bajo, entonces el precio suele saltar con fuerza del triángulo con un volumen alto de negociación.

Estos incrementos o decrementos de precios suelen ser considerables, sin embargo tenemos que advertir del peligro de los triángulos ya que es muy difícil diagnosticar hacía que lado saltará hasta que el salto se ha producido. Para tener una idea más aproximada puede ser útil estudiar los gráficos de otros valores del mercado para ver que tendencia siguen y obrar en consecuencia. Esta claro que si todo el mercado es alcista lo lógico sería que los precios saltaran por arriba.

Hay que tener, pues, mucho cuidado con los triángulos simétricos, cuanto más se acercan al vértice sin romper los límites el salto será más débil y a veces incluso puede superar el vértice para continuar en un movimiento lateral, en este caso recomendamos buscar otras oportunidades de inversión y abandonar este valor.

Los precios se pueden fugar por arriba o por abajo del área del triángulo, pero para ver si es concluyente debe ser al menos una fuga de un 3% sobre la línea de formación del triángulo. También es imprescindible que una fuga por arriba este acompañada de un incremento notable del volumen, sin embargo en una ruptura hacía abajo no se requiere el incremento de volumen, tenga esto muy en cuenta a la hora de confirmar la fuga. Lo más curioso es que una fuga hacía debajo de un triángulo simétrico con mucho volumen suele ser una señal falsa, esto es especialmente cierto cuanto más hacía el vértice se encuentren los precios.

Ya vemos que el triángulo es bastante traicionero, tiene mayores señales falsas que ninguna otra formación y por desgracia no hay manera de predecirlas, no hay formación gráfica en la que se pueda confiar al 100% y en este caso menos que en ninguna.

Triángulos Rectángulos.

Los Triángulos Rectángulos pueden ser ascendentes o descendentes, y a diferencia de los Simétricos suelen avisar por adelantado de por donde van a escaparse, así los precios saldrán por arriba en la forma ascendente y por debajo en la descendente.

Los Triángulos Rectángulos tienen una de las líneas que lo delimitan que es casi horizontal, si es Ascendente tendrá la línea horizontal arriba como un techo, siendo la línea que va por abajo ascendente, los precios llegan a un máximo y se giran pero con descensos cada vez menores, de ahí que la línea que forma el triángulo tenga mínimos crecientes y este orientada hacía arriba.

Por el contrario los Descendentes tienen la línea horizontal formada abajo como un suelo, a ese nivel entran ordenes de compra pero lleva el precio a máximos cada vez menores, la línea que forman eso máximos es descendente.

En el caso de los Triángulos Ascendentes se debe romper por la línea de arriba si el precio empieza a flaquear antes de romperla quizás sea necesario considerar nuestra posición.

A veces en las últimas reacciones del triángulo ascendente la línea de demanda se rompe por debajo llevando al precio al nivel del mínimo anterior, en estos caso se empezará a formar otra figura, el rectángulo.

Debemos decir, no obstante que al contrario que en los triángulos simétricos, los fallos suelen ser menores, es decir cumple casi siempre con lo esperado.

El volumen en la formación de los triángulos rectángulos coincide con la de los simétricos, recordemos, la actividad suele disminuir a medida que se acerca al vértice. Del mismo modo las fugas hacía arriba van acompañadas de un aumento de volumen significativo, pero las fugas hacía abajo pueden no tener un impacto en el volumen hasta el segundo o tercer día.

Las reacciones de retroceso a la línea de pauta en los días posteriores a la fuga son bastante frecuentes, pero dependerán en gran medida de las condiciones generales del Mercado.

Para saber si una fuga es verdadera o falsa aplicamos los mismos argumentos que anteriormente, cuanto más cercana al vértice se produzca tendrá menos fuerza y pueden convertirse en un movimiento lateral.

Los Rectángulos.

Un rectángulo esta formado por variaciones de precios laterales que están delimitados en la parte superior e inferior por líneas horizontales, estas líneas de techo y suelo de precios no tienen porque ser paralelas y aveces pueden estar ligeramente inclinadas hacía arriba o hacía abajo.

El Rectángulo esta formado por la aparición en el mercado de dos fuerzas una de compra y otra de venta que son casi iguales, unos compraran siempre que el precio llegue a un nivel y otros venderán siempre que alcance otro nivel. Es como si fuera un partido de tenis, los precios van desde un suelo hasta un techo que lo devuelve al suelo y este lo vuelve a mandar al techo, así hasta que una de las dos fuerzas se derrumba, nadie puede decir por donde se romperá hasta que la fuga se ha producido

El volumen sigue las mismas reglas que los triángulos, es decir disminuye a medida que pasa el tiempo.

Para confirmar una fuga también seguiremos la norma general en cuanto a volumen y a porcentaje de penetración de la pauta. Hay que notar que las fugas falsas son menos frecuentes en los rectángulos que en los triángulos simétricos.

Las fugas prematuras son más frecuentes en los rectángulos que en los triángulos, una fuga prematura confirma la ruptura, sin embargo un movimiento falso rompe la línea de tendencia para volver a la pauta.

Los retrocesos a la pauta tras producirse la fuga se producen más a menudo que en los triángulos.

Los rectángulos son más una formación de consolidación es decir, de descanso en la tendencia Primaria para luego seguir el avance primario que una formación de cambio de dirección, la proporción es más o menos como la de los triángulos simétricos, de un 75% de que sea consolidación. Los Rectángulos largos e inactivos pueden aparecer en los suelos primarios siendo aquí pauta de cambio de dirección.

Los precios una vez rota la línea de pauta por arriba o por abajo deben irse al menos tan lejos en puntos como la diferencia que había entre el suelo y el techo del rectángulo.

Techos y Suelos dobles y triples.

El techo doble se forma de la siguiente manera, el precio de una acción avanza hasta un determinado nivel, normalmente con un volumen alto para luego bajar con una perdida de volumen, más tarde aparece un nuevo empuje que lleva el precio al mismo o casi idéntico máximo anterior con cierta recuperación además en el volumen aunque no sea tan alto como la primera subida para luego descender a un precio bastante menor que el anterior.

Un suelo doble ofrecería la misma imagen pero invertida y las figuras triples serían iguales pero harían el máximo o mínimo 3 veces en vez de 2.

Identificar un techo doble no es tan sencillo, aveces dos alzas seguidas pueden suponer una forma de consolidación, diremos que para que una figura sea de techo doble, deberá tener dos máximos más o menos al mismo nivel un descenso entre ambos acentuado y una separación en el tiempo de aproximadamente un mes, con un volumen de actividad en el segundo máximo menor que en el primero. De todas formas aunque se den todas estas condiciones puede no ser concluyente.

Para saber de manera definitiva si se trata de un techo doble los precios en su segunda caída atraviesan la zona del anterior mínimo, esto señalará un cambio de dirección de arriba abajo, esta señal es de una importancia primordial.

Estos techos dobles aparecen por norma general en los cambios de dirección de tendencia Primaria. La medida de este cambio de dirección no es precisa al 100% pero la vuelta llegará como poco hasta el nivel del valle previo al primer ascenso, si no más lejos todavía.

Para determinar el nivel de los máximos tendremos en cuenta nuestra medida habitual, una diferencia máxima de un 3% del precio del valor, normalmente el segundo máximo suele alcanzar unas cotas un poco mayores al primero.

Al identificar un suelo doble podemos utilizar todas las señales que hemos utilizado para señalar los techos dobles, pero al revés.

La formación del segundo suelo es por lo general con muy poco volumen y tiende a ser bastante redondeado, mientras que la recuperación al alza desde aquí es bastante brusca y con un alto nivel de actividad.

Los suelos dobles aparecen también como cambio de dirección de tendencias Primarias.

El techo triple tiene las mismas características que el techo doble, sus máximos están separados por un espacio amplio y el volumen es menor en el segundo que en el primero y aún menor en el tercero. Los techos no tienen porque estar a la misma distancia ni tener la misma altura, aplicaremos la regla del 3%. Del mismo modo los valles no tienen porque tener la misma profundidad, utilizamos la misma regla.

La prueba definitiva para hablar de cambio de tendencia es la ruptura desde el nivel del tercer techo a través de la línea de valle, nótese aquí un gran parecido con la figura Hombros - Cabeza - Hombros.

Los suelos triples son iguales que los techos triples pero invertidos, en el tercer valle debe haber un descenso de volumen y la recuperación del precio desde allí debe venir acompañada de un incremento notable del volumen.

Estas formaciones rara vez fallan aso que habrá que estar atento a su desarrollo para obrar en consecuencia.

A los techos triples se les conoce por formaciones en W, por su parecido con la letra, mientras que los suelos triples reciben el nombre de formación en M.

Hasta aquí hemos visto diversas figuras:

La 1, 2 y 7 se desarrollan casi siempre en los cambios de tendencia mayores, mientras que la 3, 4 y 5 se dan en etapas intermedias.

La 1, 2 y 4 dan señales del camino que seguirá la tendencia, la 3 y la 5 sin embargo no indican señal alguna y suelen ser más figuras de consolidación que de cambio de dirección.

Las Cuñas.

La cuña es una formación parecida al triángulo, los precios se mueven entre dos líneas convergentes rectas o casi, difiriendo del triángulo en que estas líneas están orientadas en la misma dirección, las dos hacia arriba o hacia abajo.

En una cuña ascendente las dos líneas van orientadas en la misma dirección pero como convergen, la línea de abajo debe ser mas vertical que la de arriba. En una cuña descendente ocurre justo lo contrario.

Parecería que la cuña ascendente es alcista sin embargo esto habría que pensarlo con detenimiento, en el triángulo ascendente tenemos una línea que forma un techo, cuando la demanda absorbe esta oferta, los precios saltan hacia arriba, sin embargo en las cuñas ascendentes no existe una barrera así que gradualmente la inversión ira perdiendo interés, finalmente la demanda desaparece y la tendencia cambia de dirección.

De este modo una cuña ascendente indica una situación a tener en cuenta por el inversionista ya que lo normal es que los precios se vayan para abajo.

Las cuñas establecen un límite en su avance, cerca del vértice los precios se girarán. Tienen una duración aproximada de 3 semanas y los precios fluctúan dentro de la cuña durante al menos dos tercios de ella, una vez que se produce la fuga por debajo de la cuña la caída normalmente se come todo el ascenso que había producido la cuña y a veces todavía va más lejos. El volumen es como en los triángulos desciende a medida que avanzamos en la figura.

La cuña descendente es igual que la ascendente pero sus líneas apuntan hacia abajo. Sin embargo tiene alguna diferencia.

Cuando los precios perforan la cuña ascendente por su parte inferior se hunden rápidamente, en cambio cuando rompen la pauta superior de la cuña descendente, la subida se hace de forma gradual, pudiendo haber un movimiento lateral previo a la subida definitiva.

Por último decir que las cuñas ascendentes son típicas de las recuperaciones del mercado bajista, es decir consideramos la tendencia primaria bajista y la cuña como una tendencia secundaria, que corrige momentáneamente la tendencia primaria del mercado.

La Vuelta en el día.

La vuelta en el día se produce después de un avance o descenso largo en el cual el volumen ha ido incrementándose. Nada más abrir los mercados los precios se disparan hacia arriba o hacia abajo dependiendo, a partir de ahora supongamos que el avance era alcista y los precios se han disparado hacia arriba.

El incremento de precios es desenfrenado se va de máximo en máximo casi sin descanso, muchas veces incluso el primer precio esta por encima del precio de cierre del día anterior dibujando un hueco en el gráfico, pero de repente llega el agotamiento y los precios se giran de forma espectacular cerrando por debajo o en el nivel de la primera operación del día. Este día es de un volumen impresionante y la diferencia entre el precio máximo y mínimo es muy grande, siendo sin embargo el cambio neto con respecto al día anterior pequeño.

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